El Origen, Surgimiento de Extheitus.

¿Qué somos? ¿Lo que vemos o lo que no podemos ver?

Antes de lo que conocemos como el principio, el universo era un lienzo vacío, sin luz ni oscuridad. Un lugar donde el tiempo mismo no había nacido. En lo que parecía un vacío infinito, algo existía: un océano que se revelaba en la profundidad del todo. En él yacía el tejido del universo, ¿o era el tejido mismo?

Hilos vibrantes flotaban en un mar de energía que lo abarcaba todo, como hojas secas sobre la superficie de un río eterno. Todos resonaban en una sola nota, creando una sinfonía incesante que sostenía un equilibrio perfecto.

Hasta que un hilo rompió la armonía.

Vibró diferente.

Esta nota discordante en la sinfonía fue como una piedra lanzada al agua, rompiendo la quietud de su superficie. Ondas de cambio se expandieron en todas direcciones, perturbando el equilibrio perfecto que siempre fue.

Por eones, estas ondas viajaron a través del mar de energía que las contenía. En su camino, unieron los hilos de la creación, moldeando estructuras mayores: las cuerdas, base fundamental de lo que conocemos como realidad. Pero estos cambios no habían hecho más que empezar. Lo que al principio era fragmentado adquirió forma.

Y en ese momento, se volvió consciente de sí mismo.

Había nacido Extheitus.

El primer ser en un universo aún silencioso. Un punto de convergencia en el vasto mar de energía que llamamos Karán.

Así nace la sinfonía del ocaso, un vasto universo, habitado por seres de inconmensurable poder; donde todo ser vivo está conectado al Karán, y la intensidad de su vínculo con esta energía que lo sostiene todo, decide el futuro de civilizaciones enteras.

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